Cinco Pasos para Crear una Marca Personal

Por 28/05/2019 Comunicación
marca personal
¿Sabías que crear una marca personal es esencial para garantizar tu futuro éxito profesional? Para navegar un mercado laboral cada vez más flexible, tu capacidad de posicionar tu perfil profesional no difiere mucho de las estrategias de mercadotecnia de una empresa.

La Historia de Carlos

Carlos es un gran amigo mío que, durante dos décadas, trabajó como especialista senior en formación y desarrollo profesional para el departamento de recursos humanos de una compañía de seguros en España.
Dentro de la empresa, Carlos tenía una excelente reputación; además de su conocimiento técnico, era reconocido por su excelente disposición y servicio al cliente, que en numerosas ocasiones se traducía en jornadas de 12 horas y trabajo durante los fines de semana.
El día que Carlos cumplió los 52 años, su jefe le anunció que la empresa había sido absorbida por un conglomerado alemán, y que los nuevos dueños habían decidido terciarizar los servicios de su departamento a una firma mucho más asequible en Colombia.
A su edad y con dos hijos en la universidad, Carlos sintió el terror de encontrarse desempleado por primera vez en mucho tiempo. Como muchas personas de su generación, se había dedicado en cuerpo y alma a una sola empresa, sin cultivar contactos en el exterior ni mantener una presencia en redes sociales. Carlos, tras 20 años de excelencia en su profesión, no había dejado ninguna huella en su ámbito profesional, ni siquiera en términos de un curriculum actualizado.
Mi amigo nunca había pensado que, al igual que las empresas, necesitaba desarrollar una marca propia para darse a conocer en su gremio, posicionarse como experto entre sus pares y eventualmente mantener un perfil competitivo para vender su conocimiento y experiencia al mejor postor.

¿Cómo Crear una Marca Personal?

No hace falta que te conviertas en un charlatán o en el centro de atención de todas las fiestas, pero sí que necesitarás salir de tu zona de comodidad para darte valor a los ojos de otros. Tendrás que subir los decibelios de tu encanto personal, afilar tus dotes de relaciones públicas, y forjar una imagen irresistible para los cazatalentos. Tu estrategia de cómo crear marca personal se construye en los siguientes cinco pasos:
Businessman thinks of plans.1. Forja una identidad propia. ¿Cómo quieres presentarte ante el mundo? Ha llegado el momento de contar quién eres, de dónde vienes y dónde quieres dirigir tus pasos profesionales. Para forjar esa identidad, plasma en unas líneas lo más relevante de tu conocimiento y experiencia, e inyecta en el lenguaje una personalidad propia. No seas aburrido y previsible: imprime originalidad a tu marca personal usando anécdotas de tu trabajo y contando historias que destaquen lo mejor de ti. Sé honesto y no peques ni de modestia ni de arrogancia en tu narrativa.
2. Imprime tu marca en Internet y redes sociales. Construye tu imagen en el mundo virtual; lo más probable es que tu próximo empleador te “googlee” nada más recibir tu interés en su oferta de empleo. Toma la delantera y “googléate” a ti mismo para descubrir esas huellas virtuales que puedes borrar – tal vez descubras ese vídeo que subió tu hermano a youtube el día que cantaste karaoke en su despedida de soltero, o fotos tuyas en la cuenta de facebook de un amigo aquel día que llevabas dos o tres copas de más. Limpia lo que puedas y empieza a controlar los parámetros de tu propia marca. Usa la narrativa que tienes preparada para construir un perfil en LinkedIn, la red social de los contactos profesionales que usan el 61% de los reclutadores, según indica un reciente estudio de la compañía líder en recursos humanos Adecco.
Usa fotos donde aparezcas cercano y responsable. Si abres un perfil en Twitter, recuerda que cualquier opinión sexista o racista, aunque fuera en broma, será imperdonable. Te sugiero abstenerte de expresar opiniones religiosas o políticas, para no crear sesgos en tu potencial empleador. Y recuerda: la probabilidad de que un cazatalentos te contacte aumenta con el número de redes sociales que utilizas, del 16% por usar solo una, a casi el 50% por usar las cuatro principales (Facebook, LinkedIn, Twitter e Instagram).
Blogging and writing - vector flat icons3. Crea y divulga contenidos. Seamos realistas: un curriculum no es más que una hoja de presentación que dice muy poco sobre tu área de especialidad en la práctica. Pero si dedicas tiempo a escribir artículos en revistas especializadas o en un blog propio, tu nombre comenzará a relucir y tus futuros empleadores forjarán un mejor juicio sobre tus habilidades. En la era digital, no hace falta que otros publiquen tus contenidos: tú mismo puedes cargarlos en la sección de artículos de LinkedIn, o incluso puedes crear un sencillo blog en WordPress cuyas entradas luego podrás difundir entre tus contactos de Facebook o Twitter. El goteo continuo de tus contenidos en el medio virtual te permitirá crear un almanaque de conocimiento y cosechar una legión de seguidores en tu propio gremio.
Looking_For_Answers4. Cultiva una red de contactos. Tanto en el mundo real como en el virtual, sal de tu cascarón y construye una sólida red de contactos. El networking es todo un arte que se perfecciona con la práctica y que, eventualmente, puede abrirte las puertas a numerosas oportunidades profesionales. Asiste a recepciones de trabajo, presentaciones de libros, lanzamientos de productos y ferias de empleo. Pide tarjetas de presentación o direcciones de correo electrónico para solidificar el contacto con un saludo el día posterior al del primer encuentro. En LinkedIn y Twitter, sigue a personas de tu gremio; es probable que te devuelvan el favor siguiéndote a ti si tus contenidos les parecen interesantes. No hables mucho de la empresa en la que trabajas, a no ser que te pregunten, sino sobre tu especialidad y logros.
Vector self promotion concept in flat style5. Deja que otros hablen de ti. Ahora que ya has forjado una identidad y has aumentado tu número de contactos, no seas tímido y pide que te brinden referencias y recomendaciones. Recuerda que no hay mejor herramienta de mercadotecnia que el boca a boca, y tú quieres ser tema de conversación favorable en el ámbito profesional en el que te mueves. Devuelve el favor a las personas que hablen bien de ti y, en el proceso, tanto ellos como tú ganaréis. Tu objetivo es convertirte, poco a poco, en un referente (¡incluso en un influyente!) de tu profesión.
Si te estás preguntando qué pasó al final con mi amigo Carlos, su historia tuvo un final feliz. Gastó parte del dinero que recibió como indemnización por el despido para contratar a un cazatalentos que le ayudó a pulir su CV, a crear una narrativa convincente durante entrevistas, y a establecer una presencia fuerte en redes sociales. A los seis meses de crear una marca personal, Carlos decidió dar el paso de abrir su propia empresa, y hoy tiene una nutrida lista de fieles clientes. Cuando mira hacia atrás, sólo se arrepiente de una cosa: no haber comenzado antes a forjar esa marca personal de la cual hoy tanto depende.

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Cómo Crear Personajes Fascinantes

Por 23/05/2019 Cine & TV, Literatura
crea personajes fascinantes
¿Qué sería de Superman sin su debilidad por Lois Lane y la kryptonita? Los autores de las historias más inolvidables saben cómo crear personajes fascinantes que se caractericen por su personalidad compleja y vulnerable.
Cuanto más perfecto es un personaje, menos nos identificamos con él y más remoto, aburrido y unidimensional nos parece. Desde Don Quijote de la Mancha a Wolverine, los personajes más memorables del cine y la literatura tienen algo en común: su humanidad.

El Viaje del Héroe

Como ya vimos en otra entrada de este blog, nuestro personaje principal realiza un viaje a lo largo del arco narrativo de una historia. De una forma simplificada, podemos pensar en la historia como una tarta partida en cuatro porciones iguales.
En la primera parte, tu audiencia tendrá que identificarse con un personaje que tiene una necesidad. En la segunda, algo cambiará las circunstancias del personaje (este es el detonante o punto de inflexión de la historia). En la tercera parte, el personaje tendrá que tomar acciones para buscar una solución, hasta alcanzar el clímax de la historia; y en la última parte, el héroe vencerá los obstáculos para lograr su objetivo, y así cambiar su realidad.

Cinco Claves para Construir un Personaje Inolvidable

Teniendo en cuenta la necesidad de completar este viaje narrativo, ¿cómo puede un autor crear personajes fascinantes? A continuación describo cinco pasos esenciales para esbozar un personaje principal:
1. Presenta a tu personaje y su contexto de forma selectiva. No te demores en introducir a tu personaje principal, pero permite que tu audiencia vaya descubriéndolo poco a poco. Sé selectivo con la información de contexto que brindes sobre su carácter, con el suficiente detalle para informar el desarrollo de la acción. Por ejemplo, puedes describir su aspecto físico, edad, nacionalidad, origen, y vida familiar, en paralelo a características como sus fobias, miedos o metas personales.
2. Asegúrate que el personaje sea vulnerable. Todo héroe debe tener algo de anti-héroe: esas características que lo debilitan o ponen en desventaja para superar los retos que enfrenta en la narrativa. Esas áreas débiles no deben ser completamente insuperables para que nuestro personaje triunfe frente a la adversidad y pueda redimirse como héroe. Al final, incluso los personajes más anodinos deben demostrar fortaleza de carácter y de espíritu. ¿Recuerdas, por ejemplo, que la brillante Clarice estaba aterrada por Hannibal Lecter en El Silencio de los Corderos?
3. Enfócate en un conflicto principal. A la hora de esbozar tu personaje, es aconsejable que identifiques un obstáculo principal a superar en su personalidad o circunstancia. Un ejemplo clásico es el de Phil, el personaje que encarna Bill Murray en Día de la Marmota (Groundhog Day), quien tiene una actitud distante y condescendiente con la gente en ese día que se repite y repite. Phil progresivamente desarrolla una buena actitud que le permitirá aceptar su realidad, conquistar a la chica y romper el hechizo.
4. Muestra y no expliques tanto a tu personaje. El perfil de tu personaje se construye no solo de lo que especificas, sino también de lo que sugieres. No insultes la inteligencia de tu audiencia y describe situaciones o momentos en los que la audiencia pueda descubrir por sí misma las debilidades y fortalezas de tu personaje.
5. Usa tu experiencia personal como inspiración, pero también investiga. La peor crítica que puedes recibir es que tu personaje es estereotípico. Usa como referente de tus héroes a personas de tu entorno que ponen de manifiesto las contradicciones de ser humano. Si el personaje tiene características ajenas a ti o a las de tu entorno, no escatimes tiempo ni recursos en investigar detalles sobre su profesión, trauma u obstáculo. Cuanto más investigues, más originales y creíbles serán tus personajes.
Si crees que el desarrollo de la personalidad de tus personajes no es tan importante en historias dominadas por la acción, te equivocas. Un personaje asombroso sin conflicto que resolver puede resultar aburrido. Pero una historia de acción trepidante con personajes sin aristas puede resultar igual de previsible. Los mejores escritores y directores cinematográficos encuentran un equilibrio entre cómo crear magníficas tramas y desarrollar personajes fascinantes. No subestimes nunca el culto al personaje.

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El Silencio Como Técnica Narrativa

Por 16/05/2019 Comunicación
Los que no vivimos en un monasterio o en un lugar apartado del mundo, estamos acostumbrado al ruido. El silencio es un fenómeno anómalo que hay que buscar y cultivar, más allá de la cacofonía que mana de nuestros espacios de convivencia. Lo que tal vez no sepas es que el silencio también puede convertirse en una poderosa herramienta para contar historias.
Como saben los seguidores de este blog, las pausas son una estrategia efectiva para llamar la atención de nuestra audiencia cuando damos una presentación. Con el silencio, estamos tomando prestada una técnica teatral para crear tensión narrativa. El silencio nos da más poder como presentadores y, con su efecto hipnótico, logramos seducir a un público expectante. El arte de callar nos permite dar énfasis, crear intriga, o llamar a la reflexión, entre otros golpes de efecto.
Incluso en nuestras conversaciones, el que calla no siempre otorga. El silencio nos permite expresar emociones más allá de las palabras, con ayuda de nuestro lenguaje corporal. Martin Luther King, uno de los mejores oradores de la historia, decía que: “al final, no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos”. El silencio, bien gestionado, puede ser ensordecedor como técnica narrativa.

El Arte de Callar

Desde PlatónAristóteles, hay muchos pensadores clásicos que han dedicado volúmenes al arte de la retórica, pero ¿quién nos enseña el arte del silencio? En 1771, el clérigo francés Joseph Dinouart (1716-1786), escribió “El arte de callar”, un ensayo que reflexiona sobre los distintos tipo de silencio y los principios necesarios para callar. Para Denouart, guardar silencio requiere las mismas habilidades que las de un discurso elocuente.

La reserva necesaria para guardar bien silencio en la conducta ordinaria de la vida no es una virtud menor que la habilidad y el cuidado en hablar bien; y no hay más mérito en explicar lo que uno sabe que en callar bien sobre lo que se ignora. A veces el silencio del prudente vale más que el razonamiento del filósofo; el silencio del primero es una lección para los impertinentes y una corrección para los culpables.

Según Dinouart, solemos pensar que el hombre que habla poco es cobarde o mediocre, cuando realmente es un hombre valiente y con sentido común, más proclive a realizar grandes hechos.

El silencio es necesario en muchas ocasiones, pero siempre hay que ser sincero; se pueden retener algunos pensamientos, pero no debe disfrazarse ninguno. Hay formas de callar sin cerrar el corazón; de ser discreto, sin ser sombrío y taciturno; de ocultar algunas verdades, sin cubrirlas de mentiras.

Las Categorías del Silencio

Dinouart también tipifica el silencio, desde el prudente que denota discreción y el complaciente que demuestra asentimiento, al del desprecio, que se traduce en frialdad y orgullo, o al estúpido, propio de los taciturnos e insensibles de espíritu. Pero tal vez sean los silencios inteligente y artificioso los que más usamos cuando contamos historias.

Es un silencio inteligente cuando en el rostro de una persona que no dice nada se percibe cierto talante abierto, agradable, animado, e idóneo para reflejar, sin la ayuda de la palabra, los sentimientos que se quieren dar a conocer.

El silencio es artificioso cuando uno solamente calla para sorprender, bien desconcertando a quienes nos declaran sus sentimientos sin darles a conocer los nuestros, bien aprovechando lo que hemos oído y observado sin haber querido responder de otro modo que mediante maneras engañosas.

Mis tipos favoritos de silencio no son los que tienen una connotacion más favorable, sino los que Dinouart describe con gran capacidad de observación como los de los caracteres más anodinos.

El silencio de humor es el de un hombre cuyas pasiones sólo se animan según la disposición o la agitación del humor que en él domina, y del que dependen la situación de su ánimo y el funcionamiento de sus sentidos; el de un hombre al que parece bien o mal lo que oye dependiendo del mal o del buen funcionamiento físico, que sólo abre la boca para hacer afirmaciones extravagantes y para decir únicamente cosas desatentas o fuera de lugar.

El silencio político es el de un hombre prudente que se reserva y se comporta con circunspección, que jamás se abre del todo, que no dice todo lo que piensa, que no siempre explica su conducta y sus designios; que, sin traicionar los derechos de la verdad, no siempre responde claramente, para no dejarse descubrir. Tiene por divisa estas palabras de Isaías, secretude meum mihi”.

Dinouart fue un adelantado de su tiempo que no quiso ejercer el silencio político. En 1749, publicó Le triomphe du sexe, un tratado feminista que le costó la excomunión. Tal vez Dinouart debería haber escuchado a William Shakespeare, a quien se le atribuye una de mis citas favoritas: «es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras». Espero que en tu próxima presentación experimentes con usar el silencio como técnica narrativa.

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Cinco Técnicas de Simbolismo Narrativo

Por 07/05/2019 Cine & TV, Literatura
¿Quién no recuerda el bello collar que Rose arroja al mar al final de la película Titanic? Es una metáfora de la historia de amor entre Jack y ella, un brillante que queda atrapado en el corazón del mar. En otra gran película, Cadena Perpetua, la filarmónica que comparten dos amigos en prisión es símbolo de esperanza y de sed de libertad. Y en la reciente Roma de Alfonso Cuarón, un desastroso aparcamiento en un estrecho garaje es sinónimo de un matrimonio roto que está a punto de disolverse.
Tanto en el cine como en la literatura, muchas historias usan símbolos con un significado oculto más allá de lo literal. Escondidos detrás de las palabras de una novela, o de los objetos que aparecen en una película, se revelan ideas y sentimientos que revisten a las historias de magia, trascendencia y emoción.

Símbolos para la Imaginación

El simbolismo suele brindar profundidad a los relatos, ya que nos invita a interpretar la realidad. Pero al convertirse en un ejercicio de nuestra imaginación, no siempre es intencionado por parte del autor de la obra. Por ejemplo, nadie sabe con seguridad si las naranjas que aparecen en muchas de las escenas de asesinatos en El Padrino fueron plantadas por Francis Ford Coppola o fueron una mera casualidad.
Cuando es bien utilizado, el simbolismo requiere una destreza especial por parte del autor. El secreto de su éxito radica en ser lo suficientemente sutil como para no insultar la inteligencia del lector o espectador, y lo suficientemente explícito para que seamos capaces de captarlo e interpretarlo. Es por tanto ventajoso categorizarlo para ayudarte a identificarlo y, si eres un autor, para que puedas aplicarlo.

Cinco Técnicas de Simbolismo

1. Metáfora. Las metáforas expresan una idea o sentimiento a través de un concepto o realidad diferentes, con los cuales hay cierta relación de semejanza. Por ejemplo, en la película Ciudadano Kane, el trineo Rosebud es una metáfora de la infancia perdida. Federico García Lorca, en su Romancero Gitano, usa preciosas metáforas como cuando dice que Juan Antonio tiene el “cuerpo lleno de lirios/y una granada en las sienes” para implicar que tienen el cuerpo lleno de heridas y un disparo en la cabeza.
2. Personificación. La personificación es una forma de simbolismo que brinda atributos humanos a objetos. La personificación puede dar forma y sensibilidad humana a cualquier cosa, desde un animal como El Rey León a un concepto abstracto como la tristeza, como en el caso de los personajes de la película de Walt Disney Inside Out (Intensa-Mente en Latinoamérica y Del Revés en España).
3. Alegoría. La alegoría brinda una representación simbólica a una idea abstracta, como la mujer ciega con una balanza que representa a la justicia, o una rosa roja como alegoría del amor. A diferencia de la metáfora, el propósito de la alegoría es crear un doble significado de manera extendida en toda la historia. En su obra San Manuel Bueno y Mártir, por ejemplo, Miguel de Unamuno usó las alegorías de la montaña y el lago para representar a la fe y a la duda respectivamente, que conforman la lucha interna de don Manuel y la trama principal de la obra.
4. Arquetipo. Los arquetipos son la representación simbólica de conceptos compartidos por toda la humanidad y que quedan grabados en el inconsciente colectivo. Así, por ejemplo, el arquetipo del héroe ha representado desde la antigua Grecia al personaje que posee el coraje y la tenacidad necesarios para lograr sus objetivos, como Superman. Por su lado, el arquetipo del anti-héroe responde al perfil del personaje que realizará actos heroicos con métodos o motivos que no lo son, como el personaje que interpreta Bruce Willis en La Jungla de Cristal. Las mejores historias se pueden enmarcar en siete arquetipos, definidos como fórmulas probadas para crear interés en las audiencias.
5. Ironía. La ironía pretende dar a entender algo diferente o contrario a lo que se dice. Esta figura literaria requiere la complicidad del lector, ya que depende de su perspicacia para llegar a la interpretación que el autor pretendía del texto. La ironía se puede usar como recurso cómico o de denuncia pero también como estrategia de burla o crítica (en estos últimos casos, la ironía se convierte en sarcasmo).  Francisco de Quevedo, en La Vida del Buscón, ironizó al hambre de esta forma: “Comieron una comida eterna, sin principio ni fin…”
La próxima vez que leas una novela, te invito a que “leas entre líneas” y busques nuevas interpretaciones detrás de una de estas técnicas de simbolismo. En el cine, el simbolismo es a veces más difícil de captar, ya que suele usar recursos visuales que pueden pasar desapercibidos, por lo que deberás prestar más atención. Si creas historias, el simbolismo añadirá creatividad y sofisticación a tu caja de herramientas narrativas. Y si eres un lector o espectador, la experiencia de descifrar lo simplemente sugerido será siempre tan sorprendente como gratificante.

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Crea Historias con Momentos Inolvidables

Por 25/04/2019 Comunicación
Recuerdo que tenía 10 años y que era época navideña. Nos habíamos juntado toda la familia a comer en casa de mi abuela y, terminada la sobremesa, mi tía decidió llevarnos al cine a mis primas y a mí. No era la primera vez que iba al cine, ya que mis padres me habían llevado antes a ver películas de dibujos animados. Pero esta experiencia fue distinta y marcaría el resto de mi vida.
Mi tía nos había llevado a ver Kramer contra Kramer, mi primera película dramática en una gran pantalla. Esa tarde, en los silencios y conversaciones de Meryl Streep y Dustin Hoffman, descubrí la magia del cine.
¿Por qué una experiencia tan puntual de mi infancia ha dejado una huella indeleble en mi memoria, mientras que meses enteros de mi vida adulta han desaparecido de mi recuerdo? ¿Qué hace que un momento se convierta en especial e inolvidable?
El Poder de los Momentos
Chip y Dan Heath, dos hermanos que son profesores de las universidades de Stanford y Duke respectivamente, han escrito un entretenido libro que explora porqué algunos momentos son más trascendentes y significativos que otros. The Power of Moments no sólo nos brinda claves para vivir una vida más rica e intensa, sino que además nos inspira a crear historias y momentos que sean más impactantes para los demás. Este tipo de ¨momentos» se pueden incluir en nuestros relatos, bien sea en una presentación al estilo TED, en una presentación de ventas, o en un trabajo de ficción.
En el arco narrativo de una historia, estos momentos representan esos puntos de inflexión al inicio de la trama que ponen en marcha los acontecimientos de nuestro relato. Pero también pueden ser el punto climático, en el que nuestra narrativa alcanza la máxima tensión antes del desenlace.
Cuatro Tipos de Momentos que Nunca Olvidarás
Según explican los hermanos Heath, este tipo de experiencias se pueden clasificar en cuatro categorías:
ELEVACIÓN. Hay momentos que siempre recordaremos por ser disruptivos: rompen con la rutina y nos sorprenden al aportarnos algo nuevo, sorprendente, fascinante e inesperado. Son esas experiencias sensoriales, como la de mi infancia en el cine, que exaltan nuestras emociones y siempre recordaremos como momentos extraordinarios. En nuestras vidas, muchos de estos momentos se agolpan en la infancia y en la adolescencia, por ser las etapas de nuestra vida cuando vivimos muchas experiencias por primera vez, como la de viajar en avión, el primer beso o el primer baile.
VISIÓN. ¿Quién no recuerda haber vivido momentos que han redefinido la comprensión del mundo que nos rodea o de la vida a la que aspiramos? Estos momentos pueden detonarse por factores externos pero conducen a una reflexión interna en la que pareciera encenderse una lucecita en nuestras cabezas. “Esta es la carrera que quiero estudiar” o “esta es la persona con la que voy a compartir el resto de mi vida” son ejemplos de este tipo de momentos. A priori pueden parecer más espontáneos y difíciles de crear, pero es posible inducir o plantar semillas para lograr ese momento de iluminación.
SUPERACIÓN. Uno de los arquetipos narrativos más emocionantes son las historias de superación de grandes retos o miedos, bien sea con tesón, inteligencia o destreza. Se refleja en esos momentos que nos llenan de orgullo por haber cosechado un gran logro, como completar una maratón, haber tenido un hijo o haber aprobado unas oposiciones. Estos momentos no son accidentales: para crearlos o vivirlos, es necesario trazar un plan o una serie de acciones que nos permitan ascender escalones para alcanzar la cima.
CONEXIÓN. Es mucho más probable que recordemos momentos especiales de conexión con los demás, que los momentos rutinarios en grupos o en soledad. Las celebraciones y convocatorias reafirman nuestra propia humanidad al incitar sentimientos de solidaridad y comunión. Así, recordaremos de manera perdurable asistir a la boda de un amigo, ir al concierto de nuestra banda de jazz favorita o participar en una manifestación en defensa de los derechos humanos. Estos momentos no suelen ser espontáneos ni inesperados, por lo que es más fácil crearlos para añadir intensidad e interés a las narrativas que creamos.
En resumidas cuentas, las experiencias más memorables son las que suscitan emociones. Han pasado más de treinta años pero recuerdo, como si fuera ayer, los sentimientos de aquel niño que fui. Nervioso por la transgresión de ir a ver una película clasificada apta para mayores de 14 años. Expectante por el silencio y la oscuridad que reinaba en el cine. Y sobre todo, conmovido por aquellos impresionantes actores que me hablaban desde la gran pantalla.

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Cómo Monetizar tu Influencia en Instagram

Por 18/04/2019 Comunicación
Si tienes miles de seguidores en Instagram, podrías estar sentado encima de una mina de oro. Es probable que empezaras compartiendo contenidos sin más ambición que la de recibir ese ansiado “me gusta”, o incluso esperando que tus publicaciones se hicieran virales en la red. Lo que tal vez no hayas pensado es que, como individuo, tienes el doble de probabilidades de generar algún tipo de interacción con tus contenidos que las empresas.
Las buenas noticias son que, además de ser popular, puedes llegar a ser influyente. Al igual que antes una persona famosa anunciaba un producto de televisión, tú eres igual de interesante para las empresas por tu celebridad en Instagram. Y es que, cuando promueves un producto o servicio, tus seguidores serán más proclives a comprarlo por la autenticidad que representas, sobre todo si demuestras de manera genuina las razones por las que te gusta. Como tendencia de la mercadotecnia empresarial, el 30% de los usuarios de Instagram han comprado productos que vieron por primera vez en esa red social.

Crea Contenidos que Enamoren

Si quieres monetizar tu cuenta de Instagram, la pregunta que debes realizarte es: ¿por qué una empresa estaría dispuesta a pagarme dinero para promocionar sus productos o servicios? Ya hemos cubierto las bases: no importa solamente la cantidad de seguidores, sino el nivel de interacción que obtienen tus contenidos. Y cuanto más original y regular sea ese contenido, con imágenes de calidad tanto en foto como en video, más probabilidad tendrás de que tu seguidor compre el producto que estás promocionando.
Ante todo, debes ponerte en los zapatos de tus seguidores y recrear su experiencia, desde el momento que ve uno de tus contenidos y le da clic, hasta que compra el producto que promocionas.

¿Qué Puedes Hacer para Cerrar esa Venta?

Recuerda que, tanto en el mundo real como en el electrónico, el cierre de una venta tiene forma de embudo. El desafío para ti es que el seguidor pase del interés a la acción. Si quiere ganar una fortuna, pon en práctica estas cinco ideas para rentabilizar tu perfil de influyente en Instagram:
1. Define una marca personal única. El cliente que compra faldas no es siempre el mismo que compra pantalones, por lo que será importante que definas una marca personal clara – con un estilo y voz propios – que atraiga a un perfil definido de seguidores a tu cuenta de Instagram. Cuanto más diferenciado sea ese nicho, más interés demostrarán las empresas.
2. Da visibilidad a los enlaces y a los hashtags. Para facilitar la compra, asegúrate que tu biografía en Instagram incluya los enlaces web, blogs o direcciones en Instagram de las empresas que estás promocionando. Y como las fotos estáticas no se pueden enlazar directamente a blogs o a las páginas de comercio electrónico de los productos que promocionas, te recomiendo que produzcas historias en Instagram Stories que sí te lo permiten, siempre que tengas más de 10.000 seguidores. En cuanto a los hashtags, te recomiendo que uses un promedio de 15 que sean relevantes a tu publicación y te ayuden a expandir tu audiencia.
3. Hazte notar por las empresas. Muchas marcas están muy atentas a identificar aquellos “microinfluyentes” que podrían promocionar sus productos, por lo que puedes comenzar por taguearlas en tus publicaciones en Instagram para llamar su atención. Es probable que, si ya tienes una base de seguidores establecida y tu estilo responde a la personalidad de la marca, comiencen a ofrecerte sus productos de forma gratuita para que los promociones y comprobar tu verdadero poder de influencia. Una vez establezcas esa relación inicial, tendrás espacio para negociar una comisión o pago.
4. Únete a programas de afiliados o a patrocinadores. Plataformas como influence.co te permitirán identificar aquellas compañías que ya han establecido programas para que puedas ganar comisiones si consigues vender sus productos. También hay compañías como socialpubli.com que ayudan a potenciales influyentes a conectarse con marcas.
 5. Apuesta por el video. El video es la plataforma de elección por los anunciantes en redes sociales, al ser la más efectiva. Como influyente, puedes crear un video original demostrando cómo usas un producto y ganar dinero por anunciarlo. Muchas marcas están asociándose con creadores de contenido en IGTV, por lo que te recomiendo que explores el potencial de esta plataforma.
Desde luego, no esperes hacerte rico de la noche a la mañana, pero es posible que puedas rentabilizar tu presencia en Instagram y obtener un pellizco suplementario a tus ingresos. Para evaluar tu influencia en redes sociales, y saber cuánto podrías llegar a ganar, puedes usar plataformas como webinfluential.com o tapinfluence.com
Recuerda que lo más difícil ya lo has conseguido: tienes una base sustancial de seguidores. Ahora solamente se trata de definir la familia de productos que quieres promocionar y conectar con las marcas adecuadas, no solamente por la calidad de sus productos, sino también por su personalidad y valores éticos, que sean afines a ti.
Si sigues estos consejos, ¡espero que muy pronto puedas compartir tu experiencia como influyente!

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Cómo no Dejarse Engañar por un Charlatán

Por 12/04/2019 Comunicación
Estoy enganchado a The Good Fight (La Buena Lucha), secuela a la gran serie The Good Wife (La Esposa Ejemplar) de la cadena estadounidense CBS. Las dos series se enfocan en un grupo de abogados que enfrentan dilemas morales, tanto en el juzgado como en su vida personal. Muchos de los casos replican los titulares de los periódicos, e incluso algunas de las tramas mezclan elementos de la realidad.
En un episodio reciente, representantes del Partido Demócrata visitan el bufete de Reddick, Boseman y Lockhardt para plantear el siguiente reto: ¿qué línea argumentativa sería la más efectiva para procesar a Donald Trump y removerlo de la Presidencia de EEUU? En esta serie de ficción, el desafío se plantea como un concurso que los demócratas están realizando entre firmas de abogados de todo el país, a fin de seleccionar a aquella que presente el mejor caso.

Como habrás adivinado, la firma gana el concurso, pero lo hace con un argumento insospechado. Para procesar a Trump, en vez de recurrir a los argumentos más previsibles de obstrucción a la justicia y colusión con los rusos, hay que atreverse a acusar al Presidente de abuso sexual, aunque no se tengan pruebas y sea mentira. Para ser convincente, simplemente hay que argumentar ante el Congreso de manera elocuente y agresiva.
Esta trama de la ficción es completamente disparatada, pero encierra su moraleja. El punto que hace la serie es que, en la época en la que vivimos, la verdad a veces queda enterrada ante el poder de convicción de los oradores más persuasivos.

La Retórica, un Arma de Doble Filo

Como ya hemos explorado en otras entradas de este blog, un orador hábil puede convencer con un discurso ingenioso que apele a las emociones humanas y esgrima datos. Pero ¿y si esos datos son falsos? ¿Y si el orador, a través del arte de la retórica, nos lava el cerebro con falsedades?
No es de extrañar que la retórica se haya convertido en un arma de doble filo, como herramienta para ejercer el bien o el mal, y que el término haya tomado una connotación negativa. ¿Quién puede negar, por ejemplo, que Adolf Hitler fuera tan buen o incluso mejor orador que Winston Churchill?
Ya en la antigua Grecia, después de que se fundaran las primeras escuelas de retórica en base a la argumentación de la verdad, surgieron otros oradores, llamados sofistas, que rechazaron la verdad absoluta en favor del engaño y las trampas dialécticas. Cicerón así lo describía en los párrafos iniciales de su ensayo De Inventione (Sobre la Invención):

He reflexionado mucho y a menudo sobre la cuestión de si la fluidez de habla y una devoción consumida a la elocuencia han traído más bien o más mal a las personas y a sus comunidades. (…) La sabiduría sin elocuencia hace demasiado poco para el bien de las comunidades, pero la elocuencia sin sabiduría es, en la mayoría de los casos, extremadamente dañina y nunca beneficiosa.

Si, entonces, alguien ejerce todas sus energías en la práctica de la oratoria, descuidando los objetivos más elevados y honorables de la razón y la conducta moral, es criado como un ciudadano inútil para sí mismo y perjudicial para su país; pero la persona que se arma con elocuencia de tal manera que le permite no asaltar los intereses de su país, sino ayudarlos, este hombre, en mi opinión, será un ciudadano muy útil y más devoto a sus intereses y los del público.

Aristóteles también fue muy crítico de los sofistas, que podríamos considerar como los propulsores de las noticias falsas o “fake news” de hoy:

El sofista parece filósofo pero no lo es, ya que abandona el camino de la verdad y cultiva la desconfianza, respecto a la probabilidad de alcanzar el conocimiento universal y la existencia de principios políticos y éticos que rijan las relaciones entre los hombres.

Desarma a los Sofistas del Siglo XXI

Las buenas noticias son que existen estrategias que podemos poner en práctica para identificar a los sofistas del siglo XXI. Si no quieres caer en la trampa que te pueda tender un charlatán, sigue estos cinco consejos:
1. Considera la fuente. La credibilidad del orador, lo que Aristóteles llamaba el ethos, es uno de los elementos a tomar en cuenta para no ser víctima del engaño dialéctico. Si el orador ha establecido credenciales sobre el tema que expone, bien sea por su educación, experiencia o trayectoria, es más probable que su discurso sea legítimo.
2. Contrasta la información. Aún cuando el orador parezca creíble, es aconsejable consultar otros autores o fuentes de información para verificar la veracidad de su discurso. En algunos casos, el mismo orador mencionará la fuente de la información que brinda, pero en otros casos, no está de más emprender una investigación propia. Al igual que consultamos a un médico para una segunda opinión sobre nuestra salud, no es cuestión de desconfiar, sino de contrastar la información con otros puntos de vista.
3. Escucha activamente y haz preguntas. Ante el bombardeo constante de información, tendemos a consumirla de manera rápida y superficial, y podemos llegar a conclusiones acciones erróneas o precipitadas. Cuando alguien te intente persuadir de algo, desde un político con su discurso a un vendedor con su pitch de venta, es recomendable detenerse a escuchar activamente, reflexionar y, de ser necesario, hacer preguntas de seguimiento para despejar dudas.
4. Deja tus sesgos a la puerta. Es difícil aparcar nuestras creencias y prejuicios y, a veces, pueden afectar nuestro buen juicio. Un orador hábil intentará apelar a nuestras emociones, con aquellos argumentos que pueden nublar nuestra mente y conducirnos a conclusiones o acciones equivocadas.
5. ¿Lo dices en serio? Si lo que escuchas suena increíble o improbable, puede ser que el orador esté exagerando a propósito o usando el sarcasmo para probar sus argumentos. Al igual que parece que ciertos cómicos nunca hablan en serio, asegúrate de la verdadera intención detrás de las palabras del orador.
A modo de resumen, me despido con esta formidable cita del historiador romano Tácito:

La verdad se robustece con la investigación y la dilación; la falsedad con el apresuramiento y la incertidumbre.

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El Blog que Necesita tu Empresa

Por 02/04/2019 Comunicación
A menudo me pregunto si merece la pena invertir tanto tiempo y esfuerzo en un blog personal. Storyplot nació de mi pasión por la escritura y, a lo largo del último lustro, se ha convertido en una forma divertida y altruista de compartir mis experiencias en el espacio de la comunicación y el storytelling. Es tal la satisfacción que siento cuando aprieto el botón de “publicar”, que bloguear se ha convertido en uno de mis pasatiempos favoritos.
Pero, ¿qué ocurre en el mundo corporativo? ¿Cuándo merece la pena crear un blog? Muchas pequeñas empresas enfrentan este dilema a la hora de plantearse su estrategia de marketing. Por un lado, estas publicaciones regulares en la web permiten a las empresas mantener una relación cercana con sus clientes, más allá del ámbito estático de sus páginas web. Y es que un blog brinda la posibilidad de compartir contenidos útiles, bien sea a modo informativo o con vocación más periodística, con un tono fresco y personalizado.
Un blog también permite a las empresas desarrollar una voz propia para establecer los valores de la marca, crear legiones de superfans y atraer nuevas oportunidades de negocio. Por otro lado, sin embargo, bloguear demanda tiempo y recursos que no todas las empresas se pueden permitir. Entonces ¿hasta qué punto es primordial?

Bloguear es una Estrategia de Largo Plazo

La respuesta radica en haber perfilado bien las audiencias o clientes de la empresa, tanto actuales como potenciales, para entender si un blog debe ser o no la piedra angular de la estrategia de mercadotecnia. Si estos clientes se encuentran en el espacio digital, un blog puede crear lealtad e interés en la empresa como estrategia de largo plazo.
Según algunos datos reveladores de QUICKSPROUT, una empresa que bloguea con frecuencia tiene hasta 434% más páginas indexadas en los motores de búsqueda de Internet, lo cual permitirá a los potenciales clientes de tu negocio encontrar más rápidamente tu oferta de productos y servicios. El algoritmo de Google, por ejemplo, valora los contenidos actualizados de buena calidad, y los sitúa mejor en su ranking.
En Estados Unidos, por ejemplo, se calcula que el 60% de los consumidores han realizado una compra en base a una entrada de blog. Y aquellas compañías que cuentan con más de 50 entradas en su blog han llegado a reportar hasta un aumento del 77% en el número mensual de clientes potenciales.

Cinco Consejos para Monetizar tu Blog

En una entrada previa, abordé los cinco formatos de entradas de blog que cosechan más éxito y, en esta ocasión, quisiera complementarlos con consejos específicos a esos pequeños empresarios que quieran lanzar y monetizar pronto un blog empresarial.
1. Interactúa frecuentemente con tus lectores. No es suficiente que proveas contenido interesante, positivo y lleno de anécdotas. Tu blog es una plataforma ideal para crear una conexión con tus lectores, por lo que debes responder a sus comentarios – un simple “gracias por seguirnos” a un llamado a la acción como “esperamos que te suscribas a nuestro blog” tienen más probabilidades de transformarse eventualmente en una acción de compra.
2. Educa a tus lectores a comprar. Al bloguear de forma gratuita, existe el riesgo de que tu audiencia espere acceder a todo tu conocimiento, incluso a tus productos y servicios, también gratis. Esto no quiere decir que deberías de convertir tu blog en una plataforma de pago, pero sí que pienses en estrategias que te permitan monetizar el blog a largo plazo. Por ejemplo, si estás ofreciendo un e-book de forma gratuita, pide a tus lectores que te brinden sus datos antes de descargarlo, de tal forma que puedas usar ese contacto para tus esfuerzos futuros de mercadotecnia por correo electrónico. También puedes solicitar a tus lectores que compartan tu contenido a través de sus redes sociales, para que comiencen a tomar acciones por ti y se conviertan en evangelizadores de tu marca. Estos ejemplos de quid pro quo son los primeros pasos para que un potencial cliente llegue a apretar el botón de compra.
3. Integra tu blog con tu plataforma de e-commerce. Una marca nunca debe percibirse como la suma de productos o canales dispersos, por lo que tu blog debe estar integrado con tu sitio web y/o plataforma de comercio electrónico. Lo ideal es que un lector, tras consumir uno de tus interesantes contenidos, pueda fácilmente navegar a tu oferta de productos y servicios. En este sentido, cada entrada de blog deberá tener una llamada a la acción clara que te permita ganar nuevos clientes y optimizar tus compras. Por ejemplo, si escribes una entrada sobre las ventajas de un nuevo producto, no olvides de enlazar ese producto y otros similares al pie de tu artículo.
4. Ofrece privilegios a tus clientes. ¿Cuándo es la última vez que has recibido una promoción, descuento o regalo de una empresa? Seguro que recuerdas gratamente ese momento y, muy probablemente, te hayas convertido en un cliente más asiduo o reincidente de ese negocio. Reserva el mejor trato para tus mejores clientes en apartados especiales de tu blog y ellos te premiarán con su lealtad. A largo plazo, se pueden convertir en “superfans” a quienes no les importará pagar más por tus productos y servicios más exclusivos.
5. Contrata a un bloguero excepcional. De acuerdo: es una inversión. Pero una de las mejores inversiones que puedes hacer como parte de tu estrategia de mercadotecnia es contratar a un buen escritor que 1) tenga habilidad para generar tráfico a sus entradas; 2) sea un excelente contador de historias; 3) tenga un estilo profesional, fresco y divertido, que conecte con el perfil idóneo de tu audiencia; y 4) encuentre un balance entre lo emocional y lo analítico, ya que las entradas con datos y estadísticas relevantes llegan a compartirse hasta 28% más. En cuanto a precios, una entrada que oscile por 1,000 palabras no debería costar más de US$200.
En conclusión, si tu estrategia de mercadotecnia tiene un fuerte componente digital, un blog representa la oportunidad de posicionar tu marca, no solamente en términos de tráfico, sino también en la generación de nuevos contactos. Y si bien tu blog debe guiarse siempre por los objetivos de tu negocio, es crítico que tu bloguero tenga talento y pasión por la escritura, para que tus entradas sean simplemente irresistibles y, al largo plazo, puedas expandir tus ventas.         

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El Lenguaje Oculto de los Símbolos

Por 26/03/2019 Comunicación

Regreso de un viaje a China con un empacho de osos panda. Estos simpáticos animales, cuya población apenas supera los 2,000 ejemplares en libertad, son una imagen omnipresente en el gigante asiático.  Su aparición adopta miles de formas: además de encontrarlos como seres vivos en reservas naturales dedicadas exclusivamente a ellos, también adornan parques como estatuas, protagonizan series de dibujos animados, o toman forma de lápices y almohadas en las tiendas de souvenirs. Fue imposible escaparse incluso en el baño, donde el dibujo de un oso panda con pajarita me invitaba a “apuntar con puntería”.

Y es que el oso panda, además de causarnos mucha ternura, es todo un símbolo de la cultura y tradición chinas. Por ejemplo, sus colores blanco y negro significan el yin y el yan, es decir, la importancia del equilibrio entre energías. A pesar de su aspecto bonachón y aparentemente frágil, los osos panda despliegan fortaleza e inteligencia. De hecho, en China, regalar un oso panda como amuleto es compartir buenos deseos de salud y de éxito en la vida. 

La trascendencia de símbolos como los osos panda es que, a través de una simple representación, se crean convenciones sociales que les brinda el mismo significado. Para los estudiosos de la comunicación, es fascinante pensar que un símbolo es una poderosa herramienta de comunicación no verbal, tan inmediata como unificadora. Desde los jeroglíficos egipcios a la manzana de Apple, el hombre ha buscado maneras de representar – estéticamente y al nivel del subconsciente – conceptos significativos a modo colectivo.

A diferencia de un signo, que es una expresión gráfica para expresar una idea de manera directa e inmediata (por ejemplo, las señales de circulación vial), el símbolo no guarda una relación de semejanza con la idea que representa, sino más bien metafórica (por ejemplo, la paloma como símbolo de la paz). En este mismo sentido, los símbolos también se diferencian de los íconos, imágenes que representan de manera directa el significado a transmitir (por ejemplo, los emoticonos).

Los símbolos en branding corporativo

Existen muchos tipos de símbolos, desde los científicos a religiosos, pero para los lectores de este blog me detendré en la simbología que utilizan las marcas para proyectar su identidad. Imágenes como el oso panadero de Bimbo o el caballo de Ferrari son símbolos que transmiten, de forma eficaz y reconocible para el público, la personalidad, valores, carácter y principios de esas compañías.

Debido a la gran multitud de productos y canales de comunicación que nos bombardean con información, los clientes son cada vez más exigentes, y suelen gravitar hacia marcas que consideran “afines” por su personalidad y prácticas corporativas. En este sentido, la definición de un símbolo que pueda comunicar esa identidad única y diferenciada cobra cada vez más relevancia.

En branding corporativo, es común no entender la diferencia entre un logotipo (texto) y un símbolo. Aquellas marcas que usan su nombre en texto, como Coca Cola o Sony, tienen un logotipo. Nike o Apple usan símbolos que se reconocen sin texto, y los diseñadores llaman a esa forma de branding isotipo.

Aquellas marcas que combinan texto y símbolos para presentar su logo, lo hacen de dos maneras. Si la combinación de imagen y texto pueden funcionar por separado, como en el caso de Audi y sus famosos cuatro aros entrecruzados, hablamos de un imagotipo. Si, en cambio, el texto y el símbolo no pueden usarse por separado para representar la marca, como es el caso de Burger King, los expertos del branding lo llaman un isologo. Para entender mejor estas diferencias, puedes ver este fantástico infográfico de Tentulogo.

Para cerrar, y como suele ser habitual en estas páginas, me gusta despedirme con una cita célebre, en este caso alrededor de la fuerza de los símbolos. Y como este blog también toca temas literarios, qué mejor cita que la de Jorge Luis Borges sobre la definición de la poesía:

Si tengo que definir la poesía y no las tengo todas conmigo, si no me siento demasiado seguro, digo algo como: «poesía es la expresión de la belleza por medio de palabras artísticamente entretejidas». Esta definición podría valer para un diccionario o para un libro de texto, pero a nosotros nos parece poco convincente. Hay algo mucho más importante: algo que nos animaría no sólo a seguir ensayando la poesía, sino a disfrutarla y a sentir que lo sabemos todo sobre ella.

Esto significa que sabemos qué es la poesía. Lo sabemos tan bien que no podemos definirla con otras palabras, como somos incapaces de definir el sabor del café, el color rojo o amarillo o el significado de la ira, el amor, el odio, el amanecer, el atardecer o el amor por nuestro país. Estas cosas están tan arraigadas en nosotros que sólo pueden ser expresadas por esos símbolos comunes que compartimos. ¿Y por qué habríamos de necesitar más palabras?

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Cinco Claves para Ganar un Debate

Por 14/03/2019 Comunicación

En El Veredicto (The Children Act, 2018), Fiona Maye es una prestigiosa jueza de la Corte Suprema de Londres que debe decidir sobre el caso de Adam, un joven de diecisiete años que se debate entre la vida y la muerte. Adam padece leucemia, y sus padres, testigos de Jehová, rehusan autorizar la transfusión de sangre que el hospital recomienda para curar su enfermedad. Tras escuchar los argumentos de los padres y de los médicos, Fiona decide visitar a Adam en el hospital, y descubre a un joven brillante y sensible que, si bien está seguro de su fe, desea aferrarse con fervor a la vida.

En la película de Richard Eyre basada en la novela de Ian McEwan, la formidable Emma Thompson interpreta a una Fiona que, a su manera, también descubre nuevas emociones en el hospital, al cantar junto a Adam “Down by the Salley Gardens” de Yeats. Al regresar a la Corte, Fiona falla a favor de la transfusión, y si bien su discurso pone en valor los valores éticos y religiosos de los padres, sostiene que el bienestar de Adam está mejor servido por toda la vida y el amor que le esperan.

Es un derecho fundamental en los adultos rechazar el tratamiento médico. Tratar a un adulto contra su voluntad es cometer el delito penal de asalto. Adam está cerca de la edad en que puede tomar la decisión por sí mismo. Que él esté preparado para morir por sus creencias religiosas demuestra cuán profundas son. El hecho de que sus padres estén preparados a sacrificar por su fe a un hijo muy querido revela el poder del credo al que se adhieren los testigos de Jehová.

Precisamente este poder es el que me hace detenerme, ya que Adam, a los diecisiete años, ha probado poco más que el turbulento reino de las ideas religiosas y filosóficas. (…) No creo que la mente de Adam, sus opiniones, sean completamente suyas. Su infancia ha sido una exposición monocromática ininterrumpida a una visión contundente del mundo y no puede dejar de estar condicionado por ella. No promoverá su bienestar sufrir una muerte innecesaria y agonizante, por lo que se convertirá en un mártir de su fe (…) Mientras tanto, asumiendo una buena recuperación, su bienestar estará mejor servido por su amor por la poesía, por su nueva pasión por el violín, su naturaleza cariñosa y toda la vida y el amor que se avecinan. En resumen, encuentro que sus padres y los clérigos de su iglesia han tomado una decisión hostil al bienestar de Adán, que es la consideración primordial de este tribunal. Debe estar protegido de tal decisión. Debe estar protegido de su religión y de sí mismo.

Este discurso conmueve por su sólida argumentación y emoción contenida, dos pilares fundamentales en la oratoria magistral. Para exponer un argumento de manera efectiva, y según nos enseñaron Aristóteles y Cicerón, es necesario desplegar credibilidad como orador (ethos), argumentación racional (logos), y una dosis de emoción (pathos). Estas características se reducen al contenido de una buena exposición, y si bien son necesarias, no son suficientes para conquistarnos completamente como lo hace Fiona en El Veredicto. Considera estas recomendaciones adicionales si quieres ganar tu próximo debate:

1. Naturaleza, arte y práctica.  Existen tres requisitos fundamentales para ser un maestro de la oratoria. Por un lado, son necesarias algunas cualidades que solo brinda la naturaleza, como tener un agradable timbre de voz o la habilidad de poder proyectarla hasta la última fila donde se sienta tu público. En segundo lugar, el arte de la retórica consiste en trabajar los tres elementos de una buena argumentación: el ethos, el logos y el pathos. Y por último, los dones naturales y el conocimiento del arte de la retórica deben pulirse y mejorarse practicando de manera repetida y diligente, usando técnicas teatrales. Hasta los más ejercitados oradores practican siempre sus discursos, hasta que parezcan fáciles y naturales. 

2. Identifica, organiza y memoriza. A la hora de preparar un discurso o debate, es esencial identificar primero el punto principal a comunicar (la tesis) y toda la argumentación que servirá de apoyo. Con la tesis y los argumentos en mano, es aconsejable seguir un estilo o formato narrativo para comunicar todos esos puntos de manera estratégica y organizada. Por último, los oradores más brillantes memorizan su discurso sin detenerse en palabras específicas, sino en las grandes ideas, los giros de frase y las transiciones que son necesarias incluir para que el argumento suene fluido. Cuanto más practicado y memorizado esté el texto en este sentido, mejor dominio tendrás de tu debate o argumento.

3. Ponte en los zapatos de la audiencia. Es necesario adaptar el estilo y lenguaje de nuestros argumentos según a la audiencia que nos dirijamos; nunca vamos a presentar una posición de la misma forma si estamos discutiendo con un amigo o si, como Fiona, tenemos que argumentar una posición en una corte judicial. Los oradores más efectivos se plantean preguntas sobre su audiencia antes de salir a la palestra.

4. Copia sin remordimientos. Los mejores oradores no se avergüenzan de admitir que han seguido el ejemplo de otros maestros de la oratoria, como pueden ser Martin Luther King, Steve Jobs o Barack Obama. Por lo tanto, no sientas culpabilidad de imitar el estilo, tono, cadencia de voz o lenguaje corporal de presentadores que te han impresionado por su persuasiva argumentación.

5. La presencia escénica importa. Por último, es importante recordar que es tan importante lo que dices como la manera en que lo dices. No importa cuánto conocimiento y buena argumentación incluya tu discurso, que si no sabes narrarlo de manera clara y coherente, o si tu presencia escénica y lenguaje corporal no proyectan seguridad y confianza, tu audiencia no te premiará con el aplauso. El control efectivo de la voz y de los gestos, así como una buena presencia escénica, son factores decisivos para que puedas convencer y ganar acérrimos adeptos con tus posturas y debates.

Si convertirte en una oradora como Fiona te causa cierta ansiedad, respira hondo y recuerda estos consejos. Si bien podemos tener cierta facilidad de palabra o predisposición a la argumentación, nadie ha nacido aprendido, y el arte de la oratoria se conquista con la repetición y la práctica. Recuerda que “la simplicidad es la mayor de las sofisticaciones”, como nos decía da Vinci, y que cuánto más accesible, directo y concreto seas, más elocuente y persuasivo serás para tu público. Me despido con una bella cita de Rob Gilbert, que resume la importancia de practicar para inspirar: “No pasa nada por sentir mariposas en tu estómago. Sólo enséñalas en tu discurso a volar en formación.”

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